Cuestionándome la vida

 Lunes, aquí vamos otra vez. El segundo del año y, a diferencia del anterior, hoy no me siento mejor. 

Al menos no que ayer

Hasta podría decir que todo mi universo interior se siente peor.

Lleno de dudas y preguntas que no sé cómo responder.


Aún faltan un par de semanas para mi cumpleaños y en la empresa de mi novio ya le dijeron que debe regresar cuanto antes a los yuesei. Como soy una caprichosa del positivismo, diferentes ideas han aterrizado a mi mente como “solución” a este inconveniente, el cual - contexto - es que este 2024 quiero que sea mejor que el anterior (como todos, duh). Sin embargo, mis metas han alcanzado un punto de atención que requiere otro tipo de accionar de mi parte y, por ende, no puedo continuar actuando como el año pasado. Me toca pisar tierra y dejar de viajar tanto de una buena vez. 


¿Cuándo volveré a hacerlo?


No lo sé.


Me causa mucho conflicto interior, no voy a negarlo. Viajar se volvió mi adicción los últimos años y lo único que me ha mantenido en calma es saber que tengo algún pasaje de avión comprado. 

Complicado.

El detalle o problema, como queramos verlo, es que tengo proyectos que requieren de mi atención para hoy y durante mucho tiempo vengo postergando su despegue porque siempre pongo como excusa el viaje que tengo pendiente. La forma en la que mi mente funciona es pensar que viajar evitará que le dé el interés correspondiente, como consecuencia de la distancia, por lo que lo mejor sería hacerlo al volver. 

Vil mentirosa

Nunca sucede. Cada vez que estoy de “regreso” comienzo a pensar en irme de nuevo. En lugar de concentrarme en lo que debo, me ves buscando pasajes a algún destino que, de preferencia, sea uno diferente. 

 Hermosas ganas de huir



Algunos me podrán decir “consiguete un problema real”, mi respuesta a todos ellos es: 

Lo real no existe.

Todo es un concepto. 

Un conjunto de ideas y pensamientos 

implantados por nuestros ancestros. 


Y si existe, hoy en día nadie lo conoce. Todo parece sacado de un cuento, o al menos así lo siento. Aquí solo venimos a vivir un sueño, que sea bonito o feo, es el que le pertenece a cada uno. Es tan efímero que no tenemos certeza de cuánto dure, o de si realmente estamos despiertos todo el tiempo.

😮‍💨

Toma tu dosis de realidad.


Anyways, todo estará bien. 

Lo sé, lo sé. 

Un día a la vez.


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